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América XXI
Mov. de Solidaridad Bolivariana
Solidaridad con Cuba
Cuba frente a la crisis del primer mundo
El PT-Brasil se apronta a gobernar
Presentación de Crítica de Nuestro Tiempo en Asunción
 

 

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CUBA
Claves de la economía cubana
Mariano Bullón Méndez (*)

La dirección de la revolución se ha propuesto dar respuesta, lo más breve y eficiente posible, a un conjunto de problemas pendientes después de 15 años de período especial en tiempo de paz, generados por la situación internacional adversa y una guerra económica agudizada in crescendo como: las leyes Torricelli (1992), Helms-Burton (1996), múltiples y constantes enmiendas contra Cuba aprobadas por el Congreso de Estados Unidos, un programa de "transición" propuesto en varias versiones, la última recogida en las infamantes medidas anunciadas el 6 de mayo de 2004 por el Presidente del imperio, entre otras.

El derrumbe del socialismo en Europa Oriental y Central y la desintegración del socialismo en la Unión Soviética, además del entendimiento en diferentes ediciones de los países de Europa Occidental con Estados Unidos en sus políticas de presiones y condicionamientos contra Cuba, generan "otro" bloqueo. De modo que la nación se vio ante la necesidad de enfrentar en estos años -en la realidad económica y política- un doble bloqueo.

Sin embargo, a pesar de la situación creada, desfavorable para el desarrollo del proceso de construcción del socialismo, Cuba ha mantenido su opción socialista, se han logrado preservar los logros de la Revolución, se ha avanzado en campos significativos y estratégicos del desarrollo científico-técnico y social -propósitos centrales de las políticas aplicadas a partir de inicios y mediados de la década del noventa del siglo pasado-, y no ha habido crisis política en el país. Además, se han logrado avances significativos en materia de eficiencia económica y energética, además de diversificar las relaciones internacionales con muchos países del mundo.

En estas condiciones, Cuba se ha propuesto construir un socialismo de nuevo tipo, más humano, ético, solidario e internacionalista, sobre la base de la elevación sostenida del nivel y la calidad de vida de la población toda, así como de su cultura general integral, para lo cual se han tomado múltiples y diversas medidas en diferentes campos de la economía y la sociedad.

Uno de los secretos de la sobrevivencia y el desarrollo del país, en esta era del conocimiento, ha estado entre otras cosas, en que "(..) la Revolución no cesó un instante de crear capital humano" y "en el hecho real de que el capital humano puede más que el capital financiero" (1).

La centralización en la acumulación y manejo de los recursos financieros del país, sobre todo en moneda libremente convertible, con la finalidad de optimizar su uso y de contener el desvío y algunos brotes de corrupción detectados, principalmente en los niveles intermedios, es otra de las claves. Se trata de "hacer más con menos", como ha dicho el Presidente cubano en reiteradas ocasiones.

La esencia humanista de la Revolución se manifiesta también en la política de pleno empleo, lo que parecía una utopía hasta hace poco tiempo. Ya Cuba lo ha logrado (2), mediante la creación de nuevos puestos de trabajo, sin excluir a los discapacitados, incluyendo la novedad del estudio como fuente de empleo, porque, como ha dicho Fidel "en una sociedad racional no debe sobrar nadie" (3).


El concepto de invulnerabilidad económica y la batalla por alcanzarla

El término invulnerablidad -en las diferentes dimensiones que lo caracterizan, una de ellas la económica-, del cual viene planteando variadas y esenciales ideas el Comandante en Jefe en los últimos meses, significa que algo tiene la condición de invulnerable, lo que supone la impenetrabilidad e indestructibilidad de ese algo, en este caso el proceso revolucionario cubano, en particular, de su economía. Otra cosa es el grado de plenitud que se tenga en esta condición, incrementándose en la medida en que esa probabilidad tienda a cero. Es justamente por lo que se está trabajando gradual y sistemática, pero aceleradamente.

Este concepto no es nada irracional ni inapropiado en las condiciones actuales de Cuba y del mundo; se ha utilizado en los últimos tiempos en varias ocasiones, por Fidel Castro, sobre todo a partir de las nuevas medidas económicas anunciadas desde octubre de 2004.

Se trata de la lucha por el logro de la independencia económica completa, sólida y sostenida, a diferencia de lo que se hace todos los días en América Latina, en el entorno de las políticas neoliberales, con sus privatizaciones, apertura y desregulación, y que en materia monetario-financiera se suele llamar blindaje económico, que consiste en "anclar" la moneda nacional al dólar estadounidense (USD), con la consiguiente pérdida de la soberanía monetaria para el país en cuestión y los peligros asociados de descapitalización de las economías. Cuba lo está haciendo de manera diferente y novedosa. "El dólar está a nuestra merced", ha dicho el Comandante en Jefe a los periodistas justo el 25 de enero de 2006 en la Tribuna Antiimperialista, frente a la Sina (Sección de intereses de EE.UU. en Cuba).

La invulnerabilidad económica (4), en el caso de Cuba, sobre todo en el plano monetario-financiero incluye diversos factores, que son:
1. El logro de la soberanía sobre la política monetaria: se trata de terminar con la dependencia de la moneda cubana -tanto del peso cubano (MN) como del peso cubano convertible (CUC)- respecto del dólar estadounidense, con la aplicación de las políticas monetarias independientes que genera el Banco Central de Cuba (BCC), a través de su comité de Política Monetaria (CPM) y que no dependen de lo que decida la Reserva Federal (FED) o Banco Central de EE.UU.
2. El fin de la dualidad monetaria o de la doble circulación monetaria: la Resolución 80 del BCC, que prohíbe la circulación del dólar estadounidense, representa el inicio del fin del período atípico de dualidad monetaria, con todas las problemáticas que esta generaba en el orden contable y monetario-financiero.
3. El cambio y/o ajuste de las reservas internacionales: ahora Cuba, con la recaudación, ha incrementado sustancialmente sus reservas internacionales en dólares estadounidenses, a la vez que hace reservas fundamentalmente en euros.
4. El previsible incremento de las remesas: se estima que el monto total de los envíos familiares, a pesar de las medidas del imperio, aumente, según la perspectiva de que ellos incrementen las remisiones con el fin de mantener los actuales niveles de consumo de sus familiares, ante la variación de la tasa de cambio del dólar por el CUC y su devaluación posterior. En el caso que opten por el envío de otras monedas, no sujetas al gravamen del 10%, esto también conviene al país (5).
5. La confianza en el Sistema Bancario Nacional (dentro y fuera de Cuba): tanto a nivel de la población, como en el entorno financiero internacional, crece la confianza en el sistema cubano, que no incumple los compromisos, no congela las cuentas ni varía las tasas de interés bancario, mientras que se incrementa la cantidad y los tipos de cuentas que ya existían.


Bases de los actuales cambios en la política económica

Los factores o bases de los cambios actuales en la política económica, conducentes al logro de la invulnerabilidad económica, según planteamientos de Fidel Castro (6), se concretan en los siguientes:
1. Movilización de capital: al incrementarse los depósitos bancarios, el Estado contará con nuevos fondos para la ejecución de los programas sociales de la revolución y para el buen funcionamiento de la economía, disponiendo también de mayor cantidad de recursos para las compras necesarias en el exterior.
2. Incremento en la captación de capital: la vía del comercio exterior, con el incremento de las exportaciones de bienes y servicios y contando con la existencia de nuevos socios con los que se comercia en condiciones mutuamente favorables, proporciona nuevos recursos externos. También, al incrementarse previsiblemente las remesas (7), existe la posibilidad técnica de una mayor captación de estas en las tiendas de recaudación de divisas (TRD), con lo cual se estaría incrementando también la posibilidad de su redistribución interna en beneficio de la población.
3. Ahorro interno y externo (8): con las nuevas políticas monetario-financieras se logra incrementar el ahorro interno y también el externo, debido al mejor uso de los recursos, que se disponen en un volumen creciente.
4. Nuevos métodos de dirección (centralización en el manejo de las divisas): la combinación de métodos centralizados con los métodos descentralizados es algo extremadamente difícil de lograr en forma óptima. Cuba explora, con resultados positivos, el campo del manejo más racional de los recursos, lo cual permite hacer más con menos, una de las bases de la filosofía política de la Revolución.
5. Experiencia acumulada en el período especial en tiempo de paz y en los 48 años de Revolución: ya pasaron los tiempos del ingreso al país de cuantiosos recursos materiales, tecnológicos y financieros, provenientes del antiguo campo socialista, del desarrollo extensivo de la economía y de los errores iniciales propios de la inexperiencia en la construcción de la nueva sociedad. Hoy la Revolución tiene un arsenal de lecciones aprendidas en otros momentos y se dispone a continuar el proceso largo y difícil de la construcción del socialismo con nuevas fórmulas más efectivas, que propicien el ahorro de recursos y cuenten con un menor tiempo de ejecución en la solución de los problemas existentes.
6. El capital humano formado: en la era del conocimiento, donde la producción, circulación, gestión y aplicación de los nuevos conocimientos deciden el incremento en cantidad y calidad de la producción de bienes y servicios para uso y disfrute del pueblo, el enorme capital humano formado por la Revolución, constituye un bastión en la lucha por salir del subdesarrrollo. "Cuba podrá vivir en el futuro del capital humano", ha explicado Fidel Castro en los últimos tiempos.
7. Los frutos de cinco años de la batalla de ideas: en el orden de la asimilación variada, amplia y profunda de toda una serie de conocimientos esenciales sobre diferentes ramas del saber, la formación y desarrollo de la conciencia política y económica del pueblo cubano, el despliegue de la información cada vez más en tiempo real en nuestros medios de comunicación masiva, el fortalecimiento en la lucha de ideas, la producción, circulación y utilización de las mismas en nuestra defensa de la soberanía e identidad nacional, es otro de los pilares, que no por ser el último en plantearse es el menos importante.

Sobre la base de esta filosofía es que el país hoy en día emprende un conjunto de importantes inversiones destinadas a consolidar la economía nacional en sectores clave, tales como: informática y telecomunicaciones, energía, minería, servicios, infraestructura y transporte, biotecnología, entre otras.


Nuevas medidas monetario-financieras

Por otra parte, las medidas adoptadas y que introducen cambios esenciales en la economía cubana, revolucionando las formas de hacer economía, se relacionan a continuación:
1. Resolución 80 del BCC, del 25 de octubre de 2004: estipula la prohibición de la circulación del dólar estadounidense a partir del 8 de noviembre de 2004 (9).
2. Resolución 92 del BCC, de diciembre de 2004, que ajusta y perfecciona las normas para las transacciones entre empresas solo en CUC y estipula el depósito en una "Cuenta única de ingresos en divisad del Estado" de todos los ingresos del sector empresarial (10).
3. Acuerdo N¼ 3.del CPM del BCC, del 17 de marzo de 2005, que reevalúa la MN en un 7% como consecuencia de la variación en dos puntos de la tasa de cambio para la compra y la venta del CUC en las Cadecas (Casas de cambio), llevándolo de 27/26 a 25/24, respectivamente. En este importante Acuerdo se plantea la "(..) progresiva, gradual y prudente reevaluación de la MN" (11).
4. Acuerdo N¼ 15 del CPM del BCC, del 24 de marzo de 2005, donde se devalúa el USD en un 8% y se establece el pago del servicio bancario, al igual que para las otras monedas y según la práctica internacional, a los efectos de los canjes de efectivo en USD por CUC (12).

Todas estas medidas, necesarias y esenciales para el buen funcionamiento de la economía, no son atípicas en Cuba con relación a las prácticas internacionales, pero están motivadas además por la agresividad del imperio con relación a la Revolución Cubana, que ha sido pérfidamente acusada de lavado de dinero y ha sido injustamente penalizada sistemática y reiteradamente en los mercados monetario-financieros, debido a la arbitraria prohibición de realizar operaciones en USD. De modo que Cuba se ha visto obligada a sufrir las consecuencias de la oscilación de las cotizaciones en los mercados monetarios y forzada a pagar el servicio bancario en la compra de otras monedas para poder realizar sus transacciones internacionales, encareciéndose las operaciones. Esta situación se agudiza con la creación el 9 de octubre de 2004 del grupo para la persecución de activos cubanos en el exterior, por parte de la administración norteamericana de George W. Bush.

En cuanto al impacto de estas medidas, este ha sido altamente significativo: aunque su propósito no era recaudatorio, se logró captar una gran cantidad de USD que pasan a formar parte de las reservas internacionales y sirven de respaldo al CUC (13), tienen apoyo popular, fortalecen la soberanía monetaria del país, incrementan la confianza en el CUC (dentro y fuera de Cuba (14)), dejan sin argumentos al enemigo, a la vez que incrementan la confianza en el sistema Bancario Cubano.

Además, la población se beneficia de estas políticas, obteniendo un mayor acceso a los mercados, aumentando la capacidad adquisitiva de la moneda en que perciben sus salarios, con la perspectiva a mediano plazo de que continúe la modificación de las tasas de cambio a la baja, produciéndose otros incrementos en las posibilidades de acceso a los mercados. La dirección de la Revolución ha adoptado y ha expresado que continuará adoptando otras medidas, con la finalidad expresa de propiciar la apreciación de la moneda nacional, a tono con el objetivo del creciente incremento de los niveles de vida de toda la población.


Incrementos salariales

Se ha incrementado el salario mínimo hasta 225 MN, se han incrementado los salarios en diferentes escalas en los sectores priorizados de la educación y la salud y, por consiguiente hay un incremento del salario medio de la población hasta 354 MN. Esto produce también, a su vez, un incremento en el nivel de vida de la mayoría de la población cubana, dándole más acceso a los diferentes mercados. Esta política continuará, de modo que se irán produciendo graduales y sistemáticos aumentos salariales en la medida en que la situación económica lo permita (15).


Asistencia y seguridad social

Se ha incrementado el pago de las jubilaciones hasta el mínimo de 164 pesos, también la cuantía de las prestaciones sociales existentes se han extendido a muchas más personas. Todo esto resulta extremadamente necesario y beneficioso para los sectores más desprotegidos de la población, por sus bajos ingresos y, sobre todo, en el sector de la tercera edad y en el caso de las madres solteras que tienen hijos con problemas de retraso mental.

Con estas medidas se materializa también un propósito permanente de la Revolución, consistente en el creciente mejoramiento del nivel y la calidad de vida de amplios sectores de la población, lo cual certifica el humanismo del sistema social cubano y reafirma, lógicamente, el apoyo popular al gobierno.

Los incrementos salariales, unidos a las medidas relacionadas con la asistencia y la seguridad social, benefician a 4,4 millones de personas (30,9% de la población) a un costo de 2780 Mmpp solamente, llevando el ingreso medio hasta 498 MN (16).


Venta de artículos de uso duradero y de amplia demanda popular

La venta, parcialmente subsidiada por el Estado, de ollas, hornillas eléctricas, ventiladores, etc., el arreglo de los refrigeradores y su posterior cambio gradual por otros de más moderna tecnología y menor consumo energético, la reposición de los bombillos incandescentes por bombillos ahorradores, lleva el propósito de elevar el nivel y la calidad de vida de la población. También está asociado al ahorro energético necesario debido a la escasez de portadores, que son recursos no renovables, con altos y crecientes precios en el mercado internacional.


Incremento de los niveles y la calidad de la alimentación

Se comenzará a vender toda una serie de productos alimenticios importados, a precios parcialmente subsidiados por el Estado, con lo cual se diversificará y mejorará el nivel y la calidad de vida de la población.

Esta medida está aún en los inicios de su ejecución plena, aunque ya se ha comenzado a recibir por el sistema normado un grupo de artículos alimenticios muy necesarios para la población (chocolate, harina, granos, proteínas de origen animal, pastas, entre otros), a precios razonables, que sustituyen algunas de las compras a precios altos en el mercado agropecuario, con el consiguiente aumento de la demanda efectiva de la población, constituyendo una apreciación indirecta de la moneda nacional.


Revolución energética en Cuba

Otro de los programas más recientes y efectivos del país, lo constituye la revolución energética que se lleva a cabo actualmente, que está asociada a la entrega de efectos de uso duradero para el hogar. Claro, esto presupone la reestructuración, reparación y reemplazo de las líneas de transmisión y distribución de energía eléctrica, proceso que se realiza gradual, sistemática, pero aceleradamente en todos los rincones del país.

Se incorporan gradualmente nuevas y más modernas tecnologías de generación de energía eléctrica, se reparan las plantas generadoras de electricidad. Se reponen las líneas de transmisión, los transformadores (que ya se fabrican en Cuba), se introducen los bombillos ahorradores, también de producción nacional, etc. Desde el segundo semestre de 2006 se ha duplicado la capacidad de generación eléctrica del país, lo cual ha dado mayor cobertura a la extensión de estos servicios, así como a los demás programas sociales de la Revolución, e incrementará nuestra seguridad energética.

Se han incorporado también al SEN (Servicio Electroenergético Nacional) los grupos electrógenos, que inciden en la capacidad de generación, incrementándola, sobre todo en las horas pico, y se estimula la reducción del consumo, a través de la utilización de equipos de menor consumo energético, el desarrollo de la conciencia energética, la reducción de las pérdidas por transmisión en las líneas de alto voltaje, etc. El país ha estado en condiciones de ahorrar, ese año 2006, 1000 millones de dólares en importaciones de portadores energéticos. El año próximo se ahorrarán 2000 millones, informaciones dadas y reiteradas (17) por el Comandante en Jefe en múltiples ocasiones.

La revolución energética tiene otros dos propósitos estratégicos: ahorrar recursos escasos y no renovables (portadores energéticos) y contener o disminuir la contaminación ambiental, de modo que se alargue la existencia de estos recursos y dar tiempo a que aparezcan los sustitutos en el campo de los renovables y no contaminantes, por un lado y, por otro, preservar el planeta tierra para las siguientes generaciones.

Con todas estas medidas se está demostrando al mundo que el socialismo es viable en esta pequeña isla del Caribe, pese a más de 45 años de guerra económica continuada y sistemática y de subversión político-ideológica financiada, primero encubierta y después abiertamente, con dineros federales (18), contra un pueblo noble, trabajador y solidario, que solo desea escoger su destino libremente, ser soberano e independiente y ayudar a que un mundo mejor, necesario y urgente, sea posible.


La dimensión política
Algunas reflexiones preliminares para el debate


Esta es una dimensión muy compleja y difícil de manejar objetiva y adecuadamente, en el convulso mundo externo en que se mueve Cuba y teniendo en cuenta la diversa y cambiante realidad interna del país. Por eso, solamente trataré de avanzar algunas ideas iniciales que puedan servir de base para el debate.

Fidel se ha preguntado sobre el tipo de ideas y el nivel de conciencia que haría falta para lograr que el proceso revolucionario no sea destruido por nosotros mismos. Es algo que debemos preguntarnos todos y que resulta difícil de responder unívocamente. Claro, este es un asunto de los cubanos, sin embargo, el apoyo político solidario desde el exterior, sobre todo en la lucha contra el bloqueo, es algo que puede ayudar sustancialmente a aliviar las tensiones del país en todos los sentidos. Nadie piense que las ideas y el grado de conciencia necesarios sobre los que se pregunta el Comandante en Jefe, pueden ser importados como una mercancía más. Lejos de eso, tienen que ser de "producción nacional", sin desdeñar los intercambios externos en este campo.

La batalla de ideas que libra el pueblo, bajo la guía de Fidel, en el sentido político del proceso, ligada al carácter antimperialista de la lucha y de la conciencia nacional del pueblo cubano, son un soporte invaluable en este sentido y que aporta un acervo nada despreciable en el fortalecimiento de la conciencia política.

Referido a la relación ética-consumo-consumismo, un asunto esencial para lograr que la Revolución sea irreversible y que vincula con lo político y también con lo económico, está probado históricamente que la dirección de la Revolución se ha manifestado siempre por el aumento del nivel y la calidad de vida de todos los cubanos, a través de la satisfacción de sus necesidades racionales, a cuyo objetivo apuntan las recientes medidas tomadas y apoyadas por todos.

El asunto está en que el consumo se debe efectuar sobre bases éticas -en otro momento volveremos al tema- y dado el caso de que el mismo sirve para la satisfacción de las necesidades crecientes de la población, será efectivo y razonable en la medida en que cubra, según las posibilidades del país, aquellas. Hay que observar también, que existe un límite físico a esta satisfacción, sobre todo para un país pequeño, pobre y bloqueado. No se está y nunca se ha estado contra el consumo, sino contra el consumismo, por su connotación deformadora de las esencias de la personalidad.

Lo que ocurre es que la vida en revolución no puede basarse en el consumismo, sino en el gasto racional y, principalmente, en la conciencia ya creada y en el fortalecimiento ideológico permanente, de modo que se preserve la solidez ideológica y política del proceso, lo que representa una garantía para la continuidad de este. Hace más de 30 años, ya Fidel había expresado que se debe "(..) crear dinero con conciencia, y no conciencia con dinero".

En el campo del consumo ocurre que la aparición del producto en el mercado crea la necesidad, al igual que esta crea también el elemento para satisfacerla, pero no hay que olvidar que no todas son materiales. Hay diferentes tipos, dentro de las que se encuentran también las espirituales y culturales. Hay otras asociadas al acceso a los servicios y su calidad, que son difíciles de clasificar en uno u otro de estos grandes grupos y prácticamente intangibles. La batalla por el logro de la creciente satisfacción de estas necesidades en el país, sin caer en el consumismo y en la banalidad neoliberal estandarizada, sin asimilar este irracional modelo impuesto universalmente, apunta hacia un creciente consumo de más calidad por parte de la población.

Todo país tiene un patrón de acumulación, donde destina una parte de la riqueza nacional con fines inversionistas para el desarrollo futuro, y otra para el consumo individual y social. La correcta correlación entre estas dos dimensiones es difícil de lograr, más en el caso de un país subdesarrollado y que aspira a salir de esa condición. Esta situación ha marcado la pauta en el consumo, de modo que se le ha dado la necesaria prioridad a la acumulación durante mucho tiempo. La redistribución de los fondos sociales con ese fin y las gratuidades de los servicios básicos, que constituyen un derecho ciudadano, complementan la demanda efectiva que tiene la población por la vía de los salarios.

De modo que apoyo a la Revolución, no sustentado básicamente sobre el consumo -se pudiera añadir, si se quiere, material-, sino principalmente sobre las ideas y la conciencia política y económica de la población, no resulta ningún contrasentido ni lo ataca, aunque sin llegar al consumismo, que no debe convertirse en el sentido de la vida de los ciudadanos.

Aquí entra de nuevo la ética. Cuba revolucionaria siempre ha defendido los mejores valores, asociados a una ética del ser que tiene que ver con la calidad humana y se ha centrado en la formación de la población y especialmente de las nuevas generaciones con una perspectiva humanista. En consecuencia rechaza la esencia consumista del capitalismo, ajena por completo a la condición del hombre nuevo que se va creando en el proceso revolucionario.

No hay que olvidar tampoco, que el proceso revolucionario cubano es auténtico, genuino, con una historia de lucha, y no ha sido distorsionado como pasó con el socialismo soviético después de la muerte de Lenin, por no hablar de los avatares del socialismo impuesto en los países de Europa Oriental y central, lo que ameritaría un análisis histórico-concreto particular de lo que allí sucedió, para lo cual no disponemos de espacio en este trabajo. Lo que ocurre es que algunos intelectuales, dentro y fuera de Cuba, cuando un hecho no les encaja "en el librito", herencia del marxismo ortodoxo (19), de inmediato escriben artículos fuertes, al no poder comprender la realidad cubana en todas sus dimensiones.

La singularidad de la Revolución, su historia patriótica y de lucha, la siempre vinculación del partido con las masas, la experiencia acumulada y la creatividad de la dirección histórica, la fortaleza política e ideológica alcanzada -y que hay que preservar a toda costa, según aseveró Pérez Roque en diciembre pasado-, la capacidad de resistencia y sobrevivencia desarrolladas en muchos años -incluso cuando la entonces Unión Soviética nos negó la ayuda militar en caso de agresión bélica por parte de Estados Unidos, a fines de la década del setenta del pasado siglo-, la irrepetibilidad y la estatura moral de Fidel, indiscutible referente mundial, entre otros elementos, constituyen una garantía de que no debe y no puede ocurrir en Cuba lo que en aquellos países, que al menor asomo de un conjunto importante de severos problemas de todo género que acumularon en 40 años y siempre con la interesada "ayuda" desde el exterior, entregaron las banderas y se desplomaron, haciendo retroceder la historia por décadas.
El ministro-presidente del Banco Central de Cuba, compañero Francisco Soberón, también tocó el tema del peligro de la reversibilidad en la Asamblea Nacional del Poder Popular, en la sesión ordinaria de diciembre pasado, para referirse, entre otros temas, a la satisfacción de las necesidades y expresó que el país tiene que luchar y lucha por lograr un nivel creciente de satisfacción de las necesidades de la población, sobre la base de un desarrollo sostenido de la economía. Como se sabe y está probado por la experiencia histórica, la base de toda política, como advirtiera expresamente Lenin en su tiempo, es la expresión concentrada de ésta, aunque tiene su independencia relativa como fenómeno superestructural y resulta en ocasiones -como ha sido en el caso de Cuba muchas veces- decisiva, pero sin perder nunca su conexión, a través de elementos de intermediación, o sea, de forma indirecta, con la economía. Todo lo que se hace hoy por la Revolución apunta hacia el alcance del objetivo señalado anteriormente.

El Presidente cubano ha llamado a reflexionar sobre todos estos temas, que son vitales para el futuro de la Revolución. Tenemos el deber y la más sagrada obligación, todos, de involucrarnos y aportar lo que seamos capaces en este debate. El futuro es hoy. Se trata de Cuba, pero también del mundo, porque hoy la nación se proyecta, más que nunca en la historia de la Revolución, como un fenómeno de alcance universal. La especie humana, que "ha perdido el instinto de conservación", como ha señalado Fidel, es digna de ser salvada. Cuba puede y debe hacer su aporte en esta empresa de vida o muerte para la humanidad, en contra del terrorismo económico (20) y en defensa de la humanidad. Estamos conscientes de ello. Pero hay que trabajar por lograrlo.



2.- Técnicamente se habla de pleno empleo cuando se alcanzan cifras de desempleo inferiores al 3% de la población económicamente activa. Cuba muestra el 1,9% al
cierre de 2005.
3.- Ver: Fidel Castro: discurso en Pedagogía 2004, 6 de febrero de 2004, p. 29.
4.- Contra el logro de la invulnerabilidad económica conspira toda una serie de debilidades existentes: despilfarro de recursos, falta de contabilidad y control adecuados, baja productividad del trabajo, problemas organizacionales, corrupción, entre otros. También hay un conjunto de amenazas: prolongada guerra económica y sus daños, situación financiera internacional, precios desfavorables en el mercado internacional, los nuevos planes del imperio, la condición de país de economía abierta, etc. Estos condicionantes pueden ser objeto de análisis en trabajos posteriores.
5.- El recibo de remesas no es una singularidad de Cuba, sino en la política hostil del gobierno de EE.UU. con relación a este rubro. Constituye una fuente de ingreso más, no la fundamental, en el sector externo de la economía. Para más información, consultar: informe Cepal, 2006.
6.- Fidel Castro Ruz, Mesa Redonda del 25 de octubre de 2004.
7.- Téngase en cuenta que el mayor porcentaje de las minoristas en las tiendas de recaudación de divisas (TRD) están relacionadas con las mismas.
8.- Lo relacionado con el ahorro externo no fue planteado expresamente por el Comandante en Jefe en esta ocasión, sin embargo, resulta evidente e implícito en sus pronunciamientos posteriores que con la centralización y racionalización de las compras en el exterior, a la vez que la aparición de nuevos socios comerciales y un intercambio mutuamente beneficioso, se produce un ahorro externo de recursos.
9.- Ver Granma, 26 de octubre de 2004. Para ampliar, ver: Revista del BCC. Edición especial. Noviembre de 2004. Año 7, N¼ 4.
10.- Ver: Granma, 30 de diciembre de 2004.
11.- Ver: Granma, 18 de marzo de 2005.
12.- Ver: Granma, 25 de marzo de 2005.
13.- Ver: planteamientos reiterados del Comandante en Jefe en diferentes intervenciones, por ejemplo, 16 de noviembre, al cierre de la operación bancaria. Revista del BCC. Edición citada, p.5.
14.- Se trata de la aceptación de cobros y pagos en esta moneda de pasajes de avión y de servicios aeroportuarios en las operaciones que realizan las empresas aéreas foráneas, que ya son reales. También del interés manifestado de convertir las cuentas de USD a CUC por parte de algunos empresarios extranjeros con negocios en Cuba.
15.- Aquí es importante advertir que el incremento de la masa de dinero circulante debe estar respaldada, en todo momento, por el aumento de las producciones y la existencia en los mercados de la contrapartida material de ese dinero. De ocurrir lo contrario, es sabido que se corre el riesgo inevitable de la aparición de presiones inflacionarias, con la consabida subida de los precios y la afectación de los consumidores, con lo cual quedaría atenuado y/o anulado el efecto positivo de la medida. El país trabaja aceleradamente para que esto no ocurra. El compañero Fidel se ha referido a ello ya; por ejemplo, en su discurso en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, en ocasión de cumplirse 60 años de su ingreso a la misma (ver Granma, 18 de noviembre de 2005).
16.- Ver: Trabajadores, 24 de octubre de 2005 y Granma, 23 de diciembre de 2005.
17.- La última vez que habló del asunto fue en la Tribuna Antimperialista, la noche-madrugada del 25 al 26 de enero de este año.
18.- Es, fundamentalmente, a partir de la Ley Helms-Burton de 1996 que la administración norteamericana plantea de manera abierta y transparente, el otorgamiento de fondos apreciables del presupuesto -dinero de los contribuyentes- para la financiación de las campañas contra Cuba y para las actividades de los grupúsculos contrarrevolucionarios que operan dentro y fuera de Cuba. Antes se otorgaban también fondos, aunque se movían básicamente en el campo nebuloso de las llamadas acciones encubiertas.
19.-Idea planteada por el ministro de Cultura Abel Prieto, en la sesión final del VIII Seminario Internacional sobre Neoliberalismo y Problemas del Desarrollo, Palacio de Convenciones, La Habana, febrero de 2006.
20.- Término introducido por el Dr. Osvaldo Martínez en su discurso en el marco del VIII Encuentro sobre Globalización y Problemas del Desarrollo, Palacio de Convenciones, La Habana, 2006.




(*).-Dr. Mariano Bullón Méndez. Publicado en Cuba Socialista, revista teórica y política del CC del Partido Comunista de Cuba, abril-junio 2007
(1).-Ver: Fidel Castro Ruz: discurso en el acto de la primera graduación de la Elam, 20 de agosto de 2005, Granma, 22 de agosto de 2005, pg.. 4-5

 

 

(3).-Sobre este debate puede hallarse información principalmente en las ediciones 24 y 25 de América XXI, correspondientes a marzo y abril de 2007, así como en las apariciones sucesivas de esta revista.
(4).- Ver los anteproyectos de Declaración de Principio y Programa en www.militantepsuv.org.ve
(5).- La última contribución en ese sentido fue «Teoría y Práctica del Partido Revolucionario», Crítica N° 34, pág. 39
(6).- Ver el balance de la cumbre iberoamericana en «Argentina no callará», El Espejo 171, pág. 8, reproducido en este volumen en Documentos para la Militancia, pág. 136

 
 
 

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